Una sociedad de la información es aquella en la que
la información y el conocimiento tienen un lugar privilegiado en la sociedad y
en la cultura, de esto desglosa que la creación, distribución y manipulación de
la información forme parte de una estructura cuyo propósito es el desarrollo en
los diferentes ámbitos de cualquier país. La sociedad mundial de la información
en gestación sólo cobrará su verdadero sentido si se convierte en un medio al
servicio de un fin más elevado y deseable, la construcción a nivel mundial de
sociedades del conocimiento que sean fuentes de desarrollo para todos. Sobre
todo para los países menos adelantados. Significa entonces que estas sociedades
se basan en una visión de la sociedad que propicia la autonomía y engloba las
nociones de pluralidad, integración, solidaridad y participación.
Vale destacar que, las antiguas sociedades del
conocimiento tenían como punto fundamental la exclusión. Determinando a que no
todos eran llamados a adquirir el conocimiento por lo que solo tenían acceso un
grupo minoritario. En este orden de ideas, la brecha cognitiva al
aprovechamiento compartido del conocimiento. Se tiene claro que, en el ámbito
del conocimiento siempre se han dado profundas desigualdades entre los países
ricos y los pobres, causando un subdesarrollo en aquellos que carecen del
conocimiento.
En este mismo orden, los países que cuentan con
categorías socioeconómicas más desfavorecidas no tienen muchas posibilidades de
acceder a la información, por lo que no se pueden comparar con los países
desarrollados que de alguna forma invierten en el conocimiento, lo que trae
como consecuencia un desequilibrio, bien llamado “brecha cognitiva”, entre las
naciones. Debido a la escasez de inversiones públicas y privadas en el ámbito
de investigación y nuevas tecnologías. Es así como los países afectados ven
emigrar una parte de su potencial humano hacia otros países.
Es por ello que, se presenta la problemática que
los países en desarrollo opten por aprovechar los conocimientos producidos en
los más desarrollados, sin tomar en cuenta las necesidades del contexto y las
realidades socioculturales de cada población. Aunado a esto, el uso de
Internet, en muchos casos presenta el problema para adquirir la información tal
es el caso de los vectores, debido a que la información normalmente, viene
escrita y muy pocas veces en forma oral, creando una barrera en algunos
usuarios. Lo que causa una brecha entre la lengua escrita y la oral.
A diferencia de la sociedad de la información, la
sociedad del conocimiento no existe como una realidad en el mundo
contemporáneo, es más bien una aspiración o ideal, que para algunos debería
reemplazar el actual modelo de desarrollo basado en la producción tradicional
de información. Si bien no será posible llegar a la sociedad del conocimiento
sin las TIC, también se requieren profundos cambios estructurales en las
sociedades actuales, entre ellos lograr que la información deje de ser
monopólica y basada exclusivamente en las leyes del mercado, quienes proponen
el concepto sociedad del conocimiento apuestan a la educación como el
instrumento que permitiría analizar la información disponible con espíritu
crítico, seleccionarla, desecharla e incorporar los elementos realmente
formadores de conocimiento.
Es por eso, que los derechos humanos son
importantes en la sociedad y debemos poner en práctica los derechos
universales, las libertades fundamentales, y al mismo tiempo la lucha contra la
pobreza y las políticas de desarrollo. La cima de las sociedades del
conocimiento exigen que liguen nuevos vínculos entre el conocimiento y el
desarrollo, por eso, el conocimiento es un instrumento para satisfacer las
necesidades económicas como un componente pleno del desarrollo.
Sin embargo las nuevas tecnologías de la
información y del conocimiento no son condición indispensable de la edificación
del conocimiento, la difusión de las nuevas tecnologías acelera el desarrollo
de las sociedades del conocimiento, pero la contribución de las tecnologías de
la información y la comunicación más antiguas como el libro, la radio, la
televisión será también determinante en este proceso. Por eso incluso en la era
de internet y las nuevas tecnologías es importante apoyar la creación de
emisoras de radio rurales y comunitarias, porque gracias a la radio y no a la
internet, muchas comunidades pobres y aisladas pueden ofrecer a sus miembros y
en especial a las mujeres, la posibilidad de hacerse oír, de participar en la
vida política y de acceder a un cúmulo considerable de informaciones y
conocimientos especialmente útiles para la vida cotidiana.
De igual forma el auge de las tecnologías digitales
ha introducido junto a las formas clásicas de registro del conocimiento nuevos
soportes de almacenamiento con capacidades que parecen potencialmente
ilimitadas y que se caracterizan por una facilidad de acceso sin precedentes.
Es así como, Sociedades en redes, conocimientos y
nuevas tecnologías examinan todos esos cambios, la economía del conocimiento y
de lo inmaterial, así como el impacto de las nuevas tecnologías en las
sociedades en redes, que son elementos principales de las reformas actuales.
Además, en este capítulo se plantea el tema de saber si con las nuevas
modalidades de conservación del conocimiento estamos pasando de sociedades de
la memoria a sociedades del conocimiento. Desde esta perspectiva, se destaca
una nueva concepción del conocimiento que, lejos de ser un factor de exclusión
favorece la plena participación de todos.
Es importante resaltar que existe una línea
divisora entre el riesgo natural y el riesgo tecnológico, en el primero de los
casos, el riesgo natural es consecuencia de las actividades humanas, mientras
que el riesgo tecnológico constituye la amenaza que las sociedades del
conocimiento se crean así mismas como lo son la vulnerabilidad de los grandes
sistemas, terrorismo, contaminación de la informática y los multimedia, riesgo
de supremacía de un “biopoder” e incertidumbres sobre el futuro de la especie
humana y del planeta. En este sentido es importante preparar a los ciudadanos
para precaverse contra las amenazas y efectuar una mejor gestión de los
riesgos.
Es evidente que el desarrollo de las sociedades del
conocimiento va a influir y modificar profundamente la geopolítica del siglo
XXI. En efecto, el conocimiento y la información cobrarán cada vez más
importancia como recursos estratégicos por excelencia para el desarrollo
económico, cultural, político, científico, social y tecnológico que van a contribuir
a la prevención de riesgos y a la seguridad de los habitantes del planeta.
Licdo. Cárdenas Kildare.
C. I. 18.669.493